En la grieta, una historia
Una fina y volátil capa de polvillo dorado cubre objetos desiguales y dispersos en muebles, sobre cajas y estantes de todos los tipos y tamaños. El aserrín se arremolina y danza entre los pies de Daniel Yost, que fija su mirada sobre un punto exacto: su mesa de trabajo. Mantiene una postura, estimo, algo incómoda, entre firme y jorobada, que denota tiempo e insistencia. Tiempo y gracia.

